¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Y no me menospreciarían.
Cantares 8
14 versiculos
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Versiculos
Entonces, hallándote fuera, te besaría,
Yo te llevaría, te metería en casa de mi madre; Adobado del mosto de mis granadas.
Y yo te haría beber vino
Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace.
Os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Hasta que quiera.
El poder del amor
¿Quién es ésta que sube del desierto, Allí tuvo dolores la que te dio a luz.
Allí tuvo tu madre dolores,
Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.
Duros como el Seol los celos;
Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.
Tenemos una pequeña hermana, ¿Qué haremos a nuestra hermana
Cuando de ella se hablare?
Si ella es muro, La guarneceremos con tablas de cedro.
Si fuere puerta,
Yo soy muro, y mis pechos como torres, Desde que fui en sus ojos como la que halla paz.
Salomón tuvo una viña en Baal-hamón, Cada uno de los cuales debía traer mil monedas de plata por su fruto.
La cual entregó a guardas,
Mi viña, que es mía, está delante de mí; Y doscientas para los que guardan su fruto.
Las mil serán tuyas, oh Salomón,
Oh, tú que habitas en los huertos, Házmela oír.
Los compañeros escuchan tu voz;
Apresúrate, amado mío, Sobre las montañas de los aromas. ISAÍAS