Está mi alma hastiada de mi vida; Hablaré con amargura de mi alma.
Job 10
22 versiculos
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Versiculos
Daré libre curso a mi queja,
Diré a Dios: No me condenes; Hazme entender por qué contiendes conmigo.
¿Te parece bien que oprimas,
Y que favorezcas los designios de los impíos?
¿Tienes tú acaso ojos de carne? ¿Ves tú como ve el hombre?
¿Son tus días como los días del hombre,
O tus años como los tiempos humanos,
Para que inquieras mi iniquidad,
Y busques mi pecado,
Aunque tú sabes que no soy impío,
Y que no hay quien de tu mano me libre?
Tus manos me hicieron y me formaron; ¿Y luego te vuelves y me deshaces?
Acuérdate que como a barro me diste forma; ¿Y en polvo me has de volver?
¿No me vaciaste como leche,
Y como queso me cuajaste?
Me vestiste de piel y carne, Y me tejiste con huesos y nervios.
Vida y misericordia me concediste, Y tu cuidado guardó mi espíritu.
Estas cosas tienes guardadas en tu corazón; Yo sé que están cerca de ti.
Si pequé, tú me has observado, Y no me tendrás por limpio de mi iniquidad.
Si fuere malo, ¡ay de mí! Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido.
Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza,
Si mi cabeza se alzare, cual león tú me cazas; Y vuelves a hacer en mí maravillas.
Renuevas contra mí tus pruebas, Y aumentas conmigo tu furor como tropas de relevo.
¿Por qué me sacaste de la matriz? Hubiera yo expirado, y ningún ojo me habría visto.
Fuera como si nunca hubiera existido, Llevado del vientre a la sepultura.
¿No son pocos mis días?
Cesa, pues, y déjame, para que me consuele un poco,
Antes que vaya para no volver,
A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
Tierra de oscuridad, lóbrega, Y cuya luz es como densas tinieblas.