1
A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.
4 versiculos
Para mejor calidad de voz, usa Microsoft Edge
A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.
He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores, Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora, Hasta que tenga misericordia de nosotros.
Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros, Porque estamos muy hastiados de menosprecio.
Hastiada está nuestra alma Y del menosprecio de los soberbios. Cántico gradual; de David.