Oíd esto, pueblos todos;
Salmos 49
20 versiculos
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Versiculos
Escuchad, habitantes todos del mundo,
Así los plebeyos como los nobles, El rico y el pobre juntamente.
Mi boca hablará sabiduría, Y el pensamiento de mi corazón inteligencia.
Inclinaré al proverbio mi oído; Declararé con el arpa mi enigma.
¿Por qué he de temer en los días de adversidad,
Cuando la iniquidad de mis opresores me rodeare?
Los que confían en sus bienes,
Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,
Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano,
Ni dar a Dios su rescate
(Porque la redención de su vida es de gran precio,
Y no se logrará jamás),
Para que viva en adelante para siempre, Y nunca vea corrupción.
Pues verá que aun los sabios mueren; Y dejan a otros sus riquezas.
Que perecen del mismo modo que el insensato y el necio,
Su íntimo pensamiento es que sus casas serán eternas, Dan sus nombres a sus tierras.
Y sus habitaciones para generación y generación;
Mas el hombre no permanecerá en honra; Es semejante a las bestias que perecen.
Este su camino es locura;
Con todo, sus descendientes se complacen en el dicho de ellos. Selah
Como a rebaños que son conducidos al Seol, Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada.
Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana;
Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol,
Porque él me tomará consigo. Selah
No temas cuando se enriquece alguno,
Cuando aumenta la gloria de su casa;
Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria.
Aunque mientras viva, llame dichosa a su alma,
Y sea loado cuando prospere,
Entrará en la generación de sus padres, Y nunca más verá la luz.
El hombre que está en honra y no entiende, Semejante es a las bestias que perecen. Salmo de Asaf.