Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
Salmos 68
35 versiculos
Para mejor calidad de voz, usa Microsoft Edge
Versiculos
Como es lanzado el humo, los lanzarás; Así perecerán los impíos delante de Dios.
Como se derrite la cera delante del fuego,
Mas los justos se alegrarán; se gozarán delante de Dios, Y saltarán de alegría.
Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; Exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él.
Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada.
Dios hace habitar en familia a los desamparados; Mas los rebeldes habitan en tierra seca.
Saca a los cautivos a prosperidad;
Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo,
Cuando anduviste por el desierto, Selah
La tierra tembló; Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
También destilaron los cielos ante la presencia de Dios;
Abundante lluvia esparciste, oh Dios; A tu heredad exhausta tú la reanimaste.
Los que son de tu grey han morado en ella; Por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.
El Señor daba palabra; Había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.
Huyeron, huyeron reyes de ejércitos, Y las que se quedaban en casa repartían los despojos.
Bien que fuisteis echados entre los tiestos, Y sus plumas con amarillez de oro.
Seréis como alas de paloma cubiertas de plata,
Cuando esparció el Omnipotente los reyes allí, Fue como si hubiese nevado en el monte Salmón.
Monte de Dios es el monte de Basán; Monte alto el de Basán.
¿Por qué observáis, oh montes altos, Ciertamente Jehová habitará en él para siempre.
Al monte que deseó Dios para su morada?
Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; El Señor viene del Sinaí a su santuario.
Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
Tomaste dones para los hombres,
Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios
El Dios de nuestra salvación. Selah
Dios, nuestro Dios ha de salvarnos, Y de Jehová el Señor es el librar de la muerte.
Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, La testa cabelluda del que camina en sus pecados.
El Señor dijo: De Basán te haré volver;
Te haré volver de las profundidades del mar;
Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, Y de ella la lengua de tus perros.
Vieron tus caminos, oh Dios; Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
Los cantores iban delante, los músicos detrás; En medio las doncellas con panderos.
Bendecid a Dios en las congregaciones; Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
Allí estaba el joven Benjamín, señoreador de ellos, Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.
Los príncipes de Judá en su congregación,
Tu Dios ha ordenado tu fuerza; Confirma, oh Dios, lo que has hecho para nosotros.
Por razón de tu templo en Jerusalén Los reyes te ofrecerán dones.
Reprime la reunión de gentes armadas, Esparce a los pueblos que se complacen en la guerra.
Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata;
Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.
Reinos de la tierra, cantad a Dios,
Cantad al Señor; Selah
Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad; He aquí dará su voz, poderosa voz.
Atribuid poder a Dios; Y su poder está en los cielos.
Sobre Israel es su magnificencia,
Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios. Al músico principal; sobre Lirios. Salmo de David.